Está listo el primer cañón de ozono creado por científicos bonaerenses<p class = "resumen">Se trata de un prototipo innovador que cuenta con sistema de control y telemetría. Será utilizado para descontaminar ambientes de virus y bacterias.</p>

Está listo el primer cañón de ozono creado por científicos bonaerenses

Se trata de un prototipo innovador que cuenta con sistema de control y telemetría. Será utilizado para descontaminar ambientes de virus y bacterias.

  • Entrada publicada:24 noviembre, 2020

Luego de 4 meses de trabajo, investigadores lograron construir el primer prototipo de cañón de ozono para descontaminar ambientes de virus y bacterias. El ozono es un gas que a determinadas concentraciones tiene un poder de desinfección mayor al cloro, es de bajo costo, versátil y, a diferencia de los equipos que se encuentran en el mercado, posee un sistema de control y telemetría que lo hace único en su especie.

El proyecto fue identificado por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia, a través de su Subsecretaría de Ciencia, en el marco de la Convocatoria “Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19” del Ministerio de Ciencia de Nación.

El ozono es un poderoso oxidante que rompe la membrana lipídica de virus y bacterias y los desactiva. “Es un gas que con su adecuada concentración es amigable con los seres humanos y mascotas. La idea del cañón es aumentar la concentración controladamente”, explicó Martín Salibe, técnico del CONICET y responsable de del área de Transferencia y vinculación Tecnológica del Instituto Argentino de Radioastronomía -IAR- (asociado entre el CONCIET-UNLP y CIC).

“El O3 en su adecuada concentración es más potente que el cloro y que el amonio cuaternario, no deja ningún tipo de residuo en el ambiente y  tiene ventaja sobre la luz ultra violeta

Martín Salibe, técnico del CONICET

“El equipo transforma el oxígeno del ambiente en desinfectante y luego vuelve a reconvertirse en oxígeno”, dijo Salibe y agregó: “en el IAR estamos diseñando y mejorando los reactores de O3, pero lo innovador es el sistema de control,  al cual le decimos la concentración del gas que queremos lograr y mediante la telemetría que diseñamos para el sistema, el control emite determinada concentración durante el tiempo adecuado en función de la temperatura y la humedad, para lograr  la adecuada desactivación de los virus y las bacterias”.

Martín Salibe enumeró otras ventajas del cañón: “el O3 en su adecuada concentración, es más potente que el cloro y que el amonio cuaternario, no deja ningún tipo de residuo en el ambiente y  tiene ventaja sobre la luz ultra violeta ya que, al ser un gas llega a todos los lugares independientemente de la posición del Cañón, no utiliza más insumo que energía eléctrica, por lo cual presenta una excelente ventaja sobre otros químicos ya que no hay que pensar en la logística, de los residuos tóxicos que queda en los embaces, y al contrario que el resto de los desinfectantes, es el único desinfectante que se puede aplicar sobre la comida.”.

El cañón de ozono está pensado para ser utilizado en ambulancias, patrulleros, ómnibus o trenes, como así también en aulas de escuelas, geriátricos, salas de hospitales u otros espacios cerrados. “Para desinfectar un colectivo se necesitan entre 10 y 15 minutos”, indicó.

En estos momentos, los técnicos se encuentran realizando las últimas pruebas. “Estamos calibrando los sensores que demorará unas dos semanas y luego estará habilitado para su validación en el INTI”, señaló Salibe.

En ese sentido, Gustavo Romero, director del IAR, adelantó que “estamos articulando mediante la fundación con laboratorios químicos que asesorarán al INTI para que establezcan medidas patrón para este tipo de equipamiento. Los que circulan en el mercado en este momento no tienen ninguna certificación sobre los niveles de ozono que emite”.

Un proyecto innovador

Es el primer equipo de ozono con sistema de control y telemetría desarrollado en el país. “Esto significa que posee alarmas para desalojar el espacio que será descontaminado, así como una alarma que avisa al operario que el ambiente está esterilizado. Además, su funcionamiento se puede monitorear desde un celular: cantidad de ozono, temperatura y humedad en el ambiente. Son las tres variables que se necesitan para saber si fue efectiva la desinfección”.

“A través de la fundación La Tierra de Nuestros Hijos nos asociamos con empresas que tienen experiencias en ozono y otras que nos ayudaron a desarrollar la carcasa de acero inoxidable, de una calidad superior a las que se encuentran en el mercado.  Por otro lado, nos ayudamos apalancándonos entre las empresas para a gestionar los fondos y plantear una producción en serie del equipo en la próxima etapa”, dijo Salibe.

En tanto en director del IAR, Gustavo Romero, adelantó que mantuvo reuniones con cámaras de hotelería y gastronómicos de La Plata, lugar en el que fue declarado de interés municipal, y agregó que “estimamos que ni bien se concreten los ensayos a mediados de diciembre el producto estará disponible en el mercado”.