Día Mundial de la Metrología: medición para la salud<p class = "resumen">La pandemia de COVID-19 impulsó a dedicar este día a la importancia que tiene la ciencia de las mediciones en la salud y el bienestar de las personas.</p>

Día Mundial de la Metrología: medición para la salud

La pandemia de COVID-19 impulsó a dedicar este día a la importancia que tiene la ciencia de las mediciones en la salud y el bienestar de las personas.

  • Entrada publicada:20 mayo, 2021

El Día Mundial de la Metrología celebra la firma de los representantes de diecisiete países de la Convención del Metro el 20 de mayo de 1875, estableciendo el marco para la colaboración mundial en la ciencia de la medición y en su aplicación en todos los ámbitos. El objetivo original de la Convención del Metro es la uniformidad de las mediciones en todo el mundo.

Las mediciones dan respuestas cuantificables y objetivas a las distintas actividades: comerciales, industriales, legales, científicas y sociales. Esto permite uniformidad y equidad en los criterios y decisiones.

En este 2021 el tema a tratar es la “Medición para la salud”. La pandemia de COVID-19 lleva a centrarse en la importancia que tiene la Ciencia de las Mediciones en la Salud y el bienestar de las personas. La Metrología es el camino para asegurar la prevención y determinar el diagnóstico certero y tratamientos apropiados de las enfermedades. 

La Metrología en la salud

La medición para la salud hace referencia a todo aquello que directa o indirectamente impacta en la atención, tratamiento y prevención que asegura el bienestar de la población.

La pandemia por el COVID-19 generó la necesidad de realizar desarrollos en el corto plazo para mitigar los efectos, pero no por ello dejar de lado el fortalecimiento de los resultados y la calidad de los desarrollos. Esto sólo puede ser respaldado por una base metrológica eficiente.

“Cada producto -como pueden ser medicamentos, vacunas, elementos de protección, insumos sanitizantes, materiales, equipos e instrumentos- debe ser evaluado para que sus características sean las requeridas en cada situación. Es así que su desarrollo y elaboración requieren la atención a las características que debe tener el producto, y también a las condiciones en que se lo desarrolla y cómo debe conservarse: instrumentos de medición calibrados, normas que se deben cumplir, infraestructura y personal idóneo”, explicó Andrea Pierre Castell, investigadora y Subdirectora del Centro de Investigación en Metrología y Calidad (CEMECA), centro propio de la CIC.

Así es como hoy se han hecho cotidianos muchos elementos e instrumentos en los que confiamos. Pero cada uno debió someterse a una evaluación. En este sentido, la investigadora del CEMECA, Norma Brecevich, afirmó: “Al colocarnos un barbijo, sabemos que éste debe impedir que el virus se transmita a otra persona, aunque también debe permitir el flujo de aire para respirar. Para ello, hay que decidir características del material como pueden ser su resistencia, la durabilidad, la porosidad y aspectos de ergonomía en el diseño del barbijo. Estas magnitudes son medidas y evaluadas para garantizar su efectividad. De igual manera, se hizo masivo el uso de termómetros a distancia, con los que se puede medir uno de los síntomas que presenta el COVID-19. Y esta medición es determinante para decidir el acceso de una persona a un lugar”.

Otro tema que se tornó importante fue el manejo de las soluciones sanitizantes. Cada compuesto requiere distintas diluciones para cada situación: higiene de ambiente, desinfección de indumentaria, higiene personal, sanitización de alimentos y otros objetos.

En el ámbito doméstico, un gran desafío es enseñar a medir con los elementos disponibles en cada lugar y en función de la pureza indicada de cada producto. Pierre Castell indicó que “si se necesita alcohol diluido al 70/30, estamos hablando de 70% de alcohol y 30% de agua pero debemos tener cuidado pues el alcohol debe ser de 96°. Con este ejemplo podemos ver que el instrumento será el recipiente que se use de referencia y será el mismo para medir el alcohol y para medir el agua. La norma es la que establece cuál es esa dilución (70/30, para 96°). En cuanto a la persona que realiza la medición, vemos lo importante que es que sepa cuál es el requerimiento y cómo realizarlo”.

Llevadas al ámbito de laboratorio cada magnitud se mide con instrumental calibrado (demostrando trazabilidad), utilizando procedimientos adecuados, con personal calificado y en condiciones de infraestructura acordes a la medición. 

“Más allá de esta pandemia, las mediciones son imprescindibles para el cuidado y prevención de diversas enfermedades y para mejorar continuamente la calidad de vida de la población, desde el ámbito científico hasta el quehacer cotidiano. De igual forma en diversos campos de la ciencia, las mediciones son las que permiten encontrar respuesta para satisfacer las necesidades de las personas”, concluyó Brecevich.