Un pez que no es autóctono del Río de La Plata volvió a aparecer en la costa Punta Lara. Se trata del esturión, una especie prehistórica oriunda del hemisferio norte y tal como sucedió las veces anteriores, fue capturada por un pescador. A esta altura, buena parte de quienes tiran la caña en esta zona ya saben qué hacer: preservar el ejemplar y llamar al Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA).
Profesionales de esta institución científica que depende del CONICET, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y que está asociada a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), empezaron a pedir en 2024 la colaboración de pescadores y pescadoras de la costa bonaerense: si capturaban un ejemplar de esturión, necesitaban que lo donen para poder hacer investigación científica.
Aquel año aparecieron en total 4 ejemplares, que permitieron al instituto empezar a estudiar esta especie exótica. En 2025, a pesar de la intensa difusión que realizó el ILPLA, no llegaron noticias sobre ninguna captura. Pero ahora en 2026, la ciencia ciudadana volvió a mostrar sus frutos: ya se capturaron dos.
El objetivo de investigar el esturión es saber más sobre las razones de su presencia en la región, su comportamiento y la posibilidad de que desarrollen población estable, porque en ese caso podría ser una amenaza para el ecosistema local.

Preservación del ambiente
“Son especies que pueden alcanzar en sus ambientes nativos tamaños muy grandes. Eso implica que si establecen poblaciones estables, pueden modificar el ecosistema. El ingreso de una especie exótica en un ambiente nuevo donde no tiene depredadores naturales puede generar modificaciones que nosotros a corto plazo no sabemos cuáles pueden ser”, explicó Tomás Maiztegui, investigador del CONICET y la UNLP e integrante del ILPLA.
Además, agregó: “no es la primera vez que aparecen, hay registros de esturiones desde el año 1999, en la zona del Río de la Plata y el Paraná. Y más que nada, como son especies exóticas, no se sabe de qué manera están interactuando con el resto de los componentes del ecosistema”.

Las variedades que fueron encontradas en esta zona, pueden alcanzar los 100 centímetros, aunque los ejemplares efectivamente hallados hasta el momento en general rondan los 50 o 60cm y muestran signos de desnutrición.
El esturión es un pez que además tiene importancia económica a nivel mundial: de sus huevos se elabora el caviar. De hecho, la principal hipótesis sobre su presencia en esta región del Río de La Plata, es que se escapan de criaderos que existen sobre las costas uruguayas.
“Esta especie se cría en el río Uruguay, sobre todo del lado uruguayo. Hay un estudio del 2023 que analizó unas piedritas que están adentro de los oídos, y pudieron constatar que estos ejemplares que aparecen, están viniendo de esas estaciones de piscicultura del lado uruguayo”, remarcó el investigador.

Ciencia ciudadana
Los investigadores del ILPLA tienen una relación constante con pescadores y pescadoras, que tienen un conocimiento fundamental para el desarrollo científico. “No es la primera vez que nosotros trabajamos con pescadores locales. Hace aproximadamente 2 meses apareció otra especie exótica, el pez vampiro, la lamprea, en la playa municipal de Berisso. Lo encontró un jóven pescador de 15 años, quien lo filmó y fotografió para luego devolverlo al río. Ese material es muy importante para la ciencia”, afirmó Maiztegui.

“El aporte de los pescadores deportivos, recreacionales, como de los pescadores artesanales para nosotros, los científicos, es fundamental. Nosotros solemos hacer muestreos estacionarios y periódicos, hicimos uno la semana pasada en la zona de Palo Blanco, pero no estamos todos los días en el campo, pescando al aire libre, como sí lo hacen ellos. Entonces, los pescadores en general tienen un conocimiento de las especies, ellos mismos se dan cuenta cuando hay algo raro. Más allá del aporte que podemos completar nosotros como profesionales o investigadores, ellos tienen un conocimiento que para nosotros es fundamental”, apuntó.
Lo que piden desde el ILPLA para este proyecto es que cualquier pescador que capture un esturión no lo devuelva al agua y que en la medida de lo posible lo conserven en una heladera o un freezer. Además es importante que registren el lugar de captura, la fecha, la longitud y el peso. Y por último, que se comuniquen con el grupo de investigación para hacer la entrega. Las vías de contacto son por correo electrónico a maiztegui@ilpla.edu.ar o por WhatsApp al 221 696-0482 o al 221 507-8832.